Mi familia

lunes, 21 de enero de 2013

92.- HIGIENE Y SALUD



 Los aspectos de higiene y salud, durante el primer año de vida, adquieren una importancia crucial y son los padres los que, mediante sus actuaciones, deben prevenir enfermedades y proteger la salud física del bebé, así como asegurarle un crecimiento sano y equilibrado.

Unos consejos para la atención diaria
Baño:
Preparar antes los útiles del baño para tenerlos a mano.
Asegurarse de que la temperatura del agua es correcta.
Coger al bebé con seguridad, evitando accidentes que le asusten o atemoricen a la hora del baño.
Limpiar y secar bien los pliegues de la piel, donde se suele acumular suciedad.
Hablarle con dulzura mientras se le baña y cambia.
Comprobar, con frecuencia, si está mojado o manchado y, si es necesario, cambiar el pañal.
Durante el primer año de vida   En este periodo, los bebés también necesitan una serie de condiciones del entorno que, a la vez que estimulen su desarrollo a través de experiencias, eviten las situaciones de peligro con las que se puede encontrar y así:
Mientras es propio de la edad descubrir las cosas a través de la boca, los padres deberán poner especial cuidado en evitar riesgos como que se pueda tragar objetos pequeños o ingerir sustancias toxicas, entre otros.
A medida que la movilidad aumenta, corren el riesgo de sufrir algún accidente ya que todavía no controlan el peligro.
En este sentido, recordaremos que los padres deberán prestar la máxima atención, para evitar que el niño se acerque a enchufes, objetos frágiles, estufas u otros objetos que puedan suponer un riesgo para ellos.
Sueño:
Para que el bebé adquiera independencia y buenos hábitos de sueño, conviene que cuanto antes disponga de una habitación propia para dormir bien ventilada y con temperatura agradable.
Asegurarle las horas de sueño que necesita y mantener regularidad, teniendo en cuenta que éstas van disminuyendo con la edad.
Evitar malos hábitos a la hora de dormir como tenerlolo en brazos meciéndole, o meterlo en la cama de los padres...
Procurar que el momento de acostarse sea lo más agradable y tranquilo posible.
Paseo:
Es aconsejable sacar todos los días al bebé a pasear un rato y, en lo posible, por ambientes saludables (parque, jardines, calles con poco tráfico, etc.)
RECUERDE:
Realizar seguimientos pediátricos regulares.
Asegurarle tiempos de descanso y sueño estables.
Mantener su higiene corporal mediante el baño diario.
Y en general, aportar al bebé los cuidados básicos y la atención afectiva que necesita.
Evitar peligros:
No dejarle nunca solo encima del cambiador.
No dejar a su alcance objetos pequeños que se pueda tragar, ni peligrosos como tijeras, vasos de cristal, productos de limpieza, medicamentos...
Evitar mobiliario (cuna) y juguetes con esquinas, pinturas tóxicas,...
Colocar protectores en los enchufes...
Un niño limpio, sano y querido es un niño feliz” 





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