Mi familia

martes, 15 de enero de 2013

81.- CICLO TEMÁTICO SOBRE EL BEBÉ Y EL NIÑO, 2ª ETAPA: DE 0 A 3 AÑOS (16 artículos)

   
 EL NACIMIENTO BIOLÓGICO
El nacimiento biológico del infante humano y el nacimiento psicológico no coinciden en el tiempo. El primero es un acontecimiento espectacular, observable y bien circunscrito; el último es un proceso intrapsíquico de lento desarrollo" M. Mahler. 

EL PARTO

En los últimos meses del embarazo, el útero se contrae y relaja a intervalos irregulares adquiriendo mayor tono muscular y entreabriendo su cuello uno a dos cms. En algún momento del último mes, algunos fetos giran colocándose en posición cefálica. 
En la primera fase del parto, las contracciones se vuelven fuertes y regulares comienza. Estas empujan progresivamente la cabeza del feto hasta que el cuello uterino se abre a 10 cm. Esta primera fase dura entre 8 y 12 horas en las primíparas y de 4 a 7 en los siguientes nacimientos.
Inmediatamente comienza la transición, cuando la cabeza desciende al canal de parto.

La segunda fase, que puede durar 1 o 2 horas en las primíparas y unos momentos en los partos subsiguientes, comienza cuando la cabeza aparece por la abertura de la vagina que se dilató con cada contracción.

Tercera fase, cuando, el bebé está totalmente afuera, quedando pendiente, finalmente, que las contracciones expulsen la placenta.

Algunas veces, por dificultades propias del proceso de parto (distocias) o por riesgo fetal (prematuros de muy bajo peso, etc) como también por indicaciones maternas (cardiopatías, nefropatías, eclampsia, etc), puede que deba realizarse una cesárea.

Otras, lamentablemente, la operación es indicada por causas ajenas a la salud de la madre y el niño.


Los primeros momentos  

Si el recién nacido tuvo la suerte de pertenecer al grupo francamente mayoritario de aquellos que nacen sin problemas, si el equipo obstétrico logró respetar y cuidar el proceso natural del parto en lugar de asumir su control "medicalizándolo", si el niño logró disfrutar alerta, respirando y llorando por su cuenta de los primeros minutos de vida sobre el pecho de su madre,  puede que ese, sea uno de los días más felices de su vida. 

La clase médica, en ocasiones, impone arbitrariamente condiciones adversas en nombre de un supuesto rigor académico. Los obstetras, neonatólogos, enfermeras, pediatras, debemos comprender que somos privilegiados testigos de un acontecimiento que nos excede, un hecho natural al que tienen derecho sus protagonistas. 

"El apego existe para el ser humano en cuanto mamífero, pero los animales abandonan a la cría defectuosa. Para el humano no hay selección natural, porque su función simbólica difiere completamente del instinto animal. Por desgracia, poco a poco se ha ido desvirtuando el lenguaje materno natural al separar a la madre del lactante en el momento del parto. Cada pequeño no es más que el hijo de la ciencia y no de su madre durante los días que éstos permanecen en la clínica. Actualmente se ha acumulado suficiente evidencia como para no repetir estas torpezas". F. Dolto.


La implantación extrauterina, en la familia.

 Luego del parto, el niño deja de estar aislado de las duras condiciones externas.

Ya no están garantizados ni el oxígeno ni los nutrientes que aportaba el cordón umbilical. Sus deseos y necesidades serán satisfechos solamente a veces.

El bebé humano es una unidad biológica sumamente compleja pero inmadura y, justamente por esto, los recursos necesarios para afrontar la supervivencia demandan un costo mayor. En el alto grado de organización de su psiquismo reside tanto su fortaleza como especie, como su vulnerabilidad.

El niño al nacer se implanta, bien o mal, en una red grupal humana. Esta, la familia, aporta la identidad desde lo biológico, lo psicológico y lo social, dejando algo así como la marca en el orillo. 

"El nacimiento extrauterino marca formalmente el reconocimiento como individuo, siendo el nacer el episodio más violento en toda la historia de su individuación. Es percibido como un individuo de la especie. Pero depende absolutamente de los individuos maduros de su especie para sobrevivir. Para poder ser reconocido como humano, deberá ir acuñando procesos en el nivel de lo psíquico y en esto consistirá su humanización progresiva. La humanización se produce por el íntimo intercambio con las personas a su alrededor. Del interjuego entre las pulsiones por llenar con el medio proveedor surgirá el poder de preservar la vida, instalándose así las bases del psiquismo temprano, el inicio del órgano mental. El desarrollo de este órgano y su maduración es de armado postnatal. Esta ligazón afectiva se traduce en un vínculo que actúa a modo de cordón umbilical, no tangible, pero vigoroso transportador....La placenta biológica intrauterina queda ahora transformada en una placenta igualmente real, tan real que sin ella se muere". A. Pérez.

La trama íntima de la familia, a su vez, se modifica. Los hijos se hacen padres, los padres, abuelos, el primer hijo, hermano, los hermanos, tíos y así la dinámica familiar se transforma cambiando la posición de cada uno de sus componentes. Cada nacimiento afecta a todo el grupo, replanteando  la dinámica entre la vida y la muerte.

Para los padres, el hijo es un triunfo frente a la propia finitud. Para los abuelos, la posibilidad de alcanzar la inmortalidad.



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