Mi familia

lunes, 21 de enero de 2013

91.- EL LENGUAJE INFANTIL



Estimulación audio-visual:
Utilización de juguetes musicales.
Hablar al niño en todo momento y sobre todo de forma específica, mientras se le alimenta, en las horas de juego, durante el baño.
Hablar al niño utilizando cambios de voz y de tono, repitiendo sonidos familiares para el niño (Rin, rin...piii, piiii, etc.).
Seguimiento y localización de la fuente de sonido, incitándole a que dirija la mirada hacia el sonajero, campanillas u otros objetos que hacemos sonar cerca de él).

Estimulación vocal:
Responder a los intentos comunicativos del niño, hablándole, ya desde los primeros días de vida.
Gratificar al niño mediante sonrisas, gestos, etc., en cuanto emita algún sonido o cuando comience a balbucear.
Al final del primer año debe intentar las vocalizaciones, repitiendo los sonidos emitidos por el adulto.
Favorecer la comprensión de palabras familiares: papá, mamá.
Describir verbalmente, y de forma sencilla, las cosas que hacemos nosotros y las que hace él.
Jugar a realizar movimientos con la boca, la lengua, a soplar, a fruncir los labios, dar besitos...
Responder a órdenes sencillas cuando se lo indicamos “toma”, “dame”, “mira”, “ven”, “peinate”, y órdenes con objeto “dame la muñeca” “dásela a papa”, “límpiate la boca”.

Cómo estimular el lenguaje :
Con la aparición de primeras palabras llega un momento clave para la estimulación del lenguaje.
Los padres pueden:
Favorecer la intercomunicación aprovechando los momentos de juego, alimentación, baño...
Aprovechar las palabras que el niño va incorporando a su lenguaje, utilizándolas en distintos contextos y gratificándolas siempre.
Describir verbalmente y, de forma sencilla, las cosas que hacemos nosotros y las que hace él.
Jugar a realizar movimientos con la boca, la lengua, a soplar, a fruncir los labios, dar besitos...
No olvidemos que a hablar se aprende hablando. Hable con su hijo.


Socialización
Favorecer la capacidad para recibir información del exterior, interactuando correctamente y respondiendo a los estímulos del ambiente.
Plantearemos al niño juegos de intercambio en los que él vaya participando cada vez de forma más activa.
Estimular los intercambios afectivos por medio de sensaciones placenteras.
Favorecer la sonrisa social, poniéndonos frente al niño, hablándole y haciendo diferentes gestos que llaman su atención. (Juegos de cu-cu y similares).
Proponerle juegos de esconderse, tapándonos con un pañuelo o tapando su cara, de forma que el niño vea dónde nos hemos escondido, y mediante llamadas de atención pedirle que nos busque y/o nos descubra, manifestando distintas expresiones de sorpresa y alegría.
Responder cuando le llamamos por su nombre; cuando le llamamos desde lejos, que dirija la mirada o se gire hacia nosotros...
Utilizar pelotas blandas o globos para llamarles la atención, desarrollar la interacción, provocar el intercambio, etc.
Nombrarle a distintas personas de su entorno para que las reconozca.
Juegos de imitación de gestos tanto con la cara como con todo el cuerpo; posteriormente pasaremos a canciones acompañadas de gestos.
Pedirle que de besos y abrazos cuando saluda o despide a sus familiares.
Hacerle cosquillas, caricias, pequeños masajes, etc. que favorezcan el contacto físico y la interacción.

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