Mi familia

sábado, 27 de agosto de 2011

65.- DIOS ES MI PADRE Y ME AMA

El abrazo del padre
DIOS ES MI PADRE Y ME AMA
“Los que son movidos por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Que no habéis recibido el espíritu de siervos para recaer en el temor, antes habéis recibido el espíritu de adopción , por el que clamamos: Abba, Padre. El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos, herederos de Dios, coherederos de Cristo, supuesto que padezcamos con Él para ser con Él glorificados” (Rom 8, 14-17)
Salmo 63:
Elohim, tú eres mi Dios, a ti te busco solícito; sedienta de ti está mi alma; mi carne languidece en pos de ti, como tierra árida y sedienta. Porque es tu piedad mejor que la vida. Te alabarán mis labios. Te bendecirá toda mi vida y en tu nombre alzará mis manos. Mi alma se saciará y mi boca te cantará con labios jubilosos. Aún en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito en las vigilias.
Pues tú eres mi auxilio y salto de gozo a la sombra de tus alas. Mi alma está apegada a ti, y tu diestra me sostiene".
“Cuando oréis no seáis como los hipócritas, que gustan de orar en pie en las sinagogas y en los ángulos de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya recibieron su recompensa. Tú, cuando ores, entra en tu aposento y, cerrada la puerta, ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará” (Mt 6, 5-6)
“Así dice Yavé que te creó: No temas, porque yo te he rescatado, yo te llamé por tu nombre y tú me perteneces. Yo soy Yavé, tu Dios, tu Salvador. Tú eres a mis ojos de muy gran estima, de gran precio y te amo. No temas, porque yo estoy contigo” (Is 43, 1-5)
“Vosotros sois templos de Dios vivo, porque Él dijo: Yo habitaré y andaré en medio de ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.. y seré vuestro Padre y vosotros seréis mis hijos, dice el Señor todopoderoso” (II Cor 6, 16-18)

Dios es tu Padre y te ama. Esta es la Buena Noticia
Durante muchos años hemos vivido una religión de temor, de culpa y de castigo. Encorsetados en una moral casuística, encogidos por el temor de pecar, tal vez, viendo pecado donde no lo hay, amargados y llenos de temor ante el Juez que todo lo conoce.
Si ésta es tu situación, ¡qué desgracia la tuya!
Recapacita y piensa en la Buena Noticia que te trae Jesús: Dios es tu Padre y te ama. Recuerda, no temas, porque, Yavé, tu Padre, te ha rescatado, te llamó por tu nombre y tú le perteneces. Tú eres a sus ojos de muy gran estima, de gran precio y te ama. Desde toda la eternidad, Yavé, tu Padre, te eligió personalmente. Desde toda la eternidad, Dios, tu Padre, te ama.
Fue una elección gratuita de Dios, un amor gratuito de tu Padre. Te eligió a ti porque quería que tú fueses su hijo. Dios, tu Padre, te amó y te ama no porque seas bueno; simplemente te amó y te ama porque es tu Padre.
Constantemente está enviándote mensajes de amor, pero tú, tal vez, no sabes recibirlos o pasan desapercibidos entre la maraña de mensajes de odio que percibes en la sociedad; así priva lo negativo sobre lo positivo.
Pero, donde abunda la maldad sobreabunda la gracia. Sé positivo, mira siempre el lado bueno de las personas, de los acontecimientos y de las cosas; en ese lado bueno encontrarás el mensaje de amor de Dios, tu Padre.
Los caminos de Dios puede que, muchas veces, no coincidan con los tuyos. Entonces, más que nunca, fíate de Él, fíate de su amor y verás cómo se cumple en ti aquella frase de la Sagrada Escritura: Todas las cosas cooperan al bien de los que aman a Dios.
Da gracias al Padre todos los días por tantas cosas buenas, por tanto amor como Él te da directamente y a través de las cosas, de los acontecimientos y de las personas. Dale gracias por tu familia, por tu cónyuge y por tus hijos. Dile frecuentemente: Gracias, Padre, yo también te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario