Mi familia

31 enero 2019

50.13.- VALORES RELIGIOSOS: EL PERDÓN COMO VALOR CRISTIANO

El perdón en el AT
Lo estudiaremos en dos vertientes: El perdón de Dios a los hombres y el de éstos entre sí.
El perdón de Dios a los hombres
La historia de la salvación no es otra que la de las tentativas de Dios para arrancar al ser humano del pecado, de la iniquidad y de la injusticia. En su relación con los hombres, Yavé aparece, por una parte. como justiciero, cruel y vengativo y por otra, como misericordioso y compasivo. “Yo decido arrancar, destruir y hacer perecer a un pueblo y a un reino, pero si este pueblo se convierte de sus maldades… también yo me arrepiento del mal que había determinado hacer” (Jer 18,7-8) “Yavé es el Dios de las venganzas” (Sal 94,1).
En la Biblia, el pecador es un deudor de Dios que le condona la deuda de forma totalmente gratuita, manifestando así su bondad y misericordia, ya que “es propio de Yavé tener misericorda y perdonar” (Dan 9,9) “no se complace en destruir” (Os,11,9) y, “no desprecia sino que colma de gozo al corazón contrito y humillado (Sal 51 19); “Yavé perdona todas tus faltas y sana todas tus dolencias” (Sal 103,3)“Tú eres el Dios de los perdones” (Neh 9,17):
El perdón de Yavé no solo atañe el pueblo de Israel, su pueblo elegido, sino que se extiende a todos los pueblos. “Tú tienes piedad de todos, porque todo lo puedes y 43disimulas los pecados de los hombres para traerlos a penitencia…. A todos perdonas porque son tuyos” (Sab 11,24.27) “Yavé, Dios misericordioso y clemente, tardo a la ira, rico en misericordia y fiel…perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes “ (Ex 34,6)
¿Qué exige el AT para obtener el perdón divino?: La historia de Israel, en el AT, es la repetición constante de un ciclo de cuatro tiempos:
1º Fidelidad del pueblo a Yavé.
2º Infidelidad del pueblo a Yavé.
3º Castigo de Yavé por su infidelidad.
4º Arrepentimiento de Israel y petición de auxilio a Yavé. El arrepentimiento exige reconocer la infidelidad y enmendarse: “Si mi pueblo se humilla, ruega y me busca, si se aparte de sus malos caminos, yo perdonaré su pecado” (2 Par 7,14). ”El que confiesa sus pecados y se enmienda alcanzará misericordia” (Pro 28,13)
El arrepentimieo exige hacer penitencia: “Redime tus pecados con justicia y tus iniquidades con misericordia a los pobres” (Dan 4,24)
El perdón de los hombres entre sí
El perdón es lo opuesto a la venganza, a castigar la ofensa devolviendo mal por mal. En el lenguaje bíblico está siempre prohibida la venganza por odio al ofensor, pero, se considera un deber vengar el derecho atropellado.
El derecho de venganza: El ejercicio de este derecho evolucionó a lo largo del tiempo:
En caso de homicidio, la sangre de la víctima clama venganza contra el asesino (Gen 4,10) Yavé maldice a Caín por haber asesinado a su hermano Abel (Gen 4,11).
En la Alianza de Yavé con Noé se tiene por legítima la acción del vengador de la sangre: “El que derramare la sangre humana, por mano de hombre será derramada la suya” (Gen 9,6)
“El vengador de la sangre” (Goel): Es una figura que aparece en el primitivo Israel nómada. La ejerce el pariente más cercano a la víctima “El vengador de la sangre matará (al asesino) cuando le encuentre” (Núm 35,21).
Israel, ya pueblo sedentario, conservó la costumbre del vengador de la sangre (2 Sa 3,27); pero, para prevenir los excesos, el vengador solo podía actuar en los homicidios voluntarios y tras un proceso en la ciudad refugio donde se hubiese acogido el asesino.
Dado el ánimo excitado de los parientes de la victima de un asesinato y la dificultad de determinar la culpabilidad del presunto asesino, se brinda a éste la posibilidad de refugio, ya sea ante el altar, “Joab se refugió en el tabernáculo de Yavé” (1Re 2,28) o en las ciudades refugio, “elegiréis ciudades de refugio donde pueda refugiarse el homicida” (Nú 35,11). “El homicida que allí se refugie tendrá salva la vida, si mató a su prójimo sin querer” (Dt 10,4).
Se trata de evitar y dar reglas a la actitud de venganza ilimitada (Dt 19, 6-13). Poco a poco, el derecho a la venganza pasa del individuo a la sociedad. Se castigará con la muerte al asesino voluntario, no al accidental; además, tras un proceso en la ciudad-refugio que acogió al asesino.
La ley del Talión: “Vida por vida,ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie, quemadura por auemadura, herida por herida, cardenal por cardenal” (Ex 21,23-24) La Ley del Talión es un freno a la venganza ilimitada y la misma ley queda suavizada cuando admite, en ciertos casos, la compensación pecuniaria (Ex 21, 18-19).
Prohibición de la venganza: A pesar de los esfuerzos, el deseo de venganza ocupa el corazón de los israelitas. “No te vengarás y no guardarás rencor a los hijos de tu pueblo. Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Lev 19,18). El deber del perdón queda 44restringido a los hermanos de raza. En el libro de los Jueces no se critica la venganza de Sansón contra los filisteos, “Ahora puedo hacer daño a los filisteos, sin culpa de mi parte” (Jue 15,3).
El libro del Eclesiástico extiende la prohibición de la venganza a todos e interpreta la palabra “prójimo” abarcando a todos los seres humanos. “El que se vengue será víctima de la venganza del Señor, que le pedirá cuenta exacta de sus pecados” (28,1)
Yavé es contemplado como göel de Israel: El justo debe renunciar a la venganza y poner su confianza en Yavé. “No digas: Devolveré mal por mal; confía en Yavé, Él te salvará” (Prov 20,22), porque “Mía es la venganza, dice el Señor” (Dt 32,35). Esta voluntad de justicia divina la expresa Job cuando dice: “Yo sé que mi defensor (mi göel) vive, que él, al fin, se levantará sobre la tierra” y hará justicia (Job 19,25). Dios es el juez por excelencia que “escudriña los corazones… para retribuir a cada uno según sus obras” (Jer 17,1 )
El Día de Yavé: “El Dia de Yavé” es una expresión privilegiada para designar la intervención de Yavé en la historia humana. Yavé conduce la historia de Israel. Los profetas anunciaron el “Día de Yavé” como el día en el que Yavé intervenía en favor de  Israel y derrotaba a todos sus enemigos.
Así la concepción del Día de Yavé se fundamentaba en su experiencia histórica y se afirmaba una fe: Yavé es el Señor que conduce la historia.
Al principio, el horizonte del Dia de Yavé se limitaba a Israel que, una y otra vez, se apartaba de los caminos de Yavé y los profetas le incitaban a convertirse (Sof 2,1-3) porque sólo “un resto” sobreviviría a la devastación tras el Día de Yavé.
“Dejaré de vosotros entre las gentes unos restos que escaparán a la espada” (Ez 6,8)
Con el profeta Sofonías se amplía el horizonte; el Día de Yavé se extiende a las naciones enemigas de Israel (Sof 2,4-15)
Israel será vengado de sus enemigos:
“Ese día es el Día de Yavé de los ejércitos, día de venganza contra sus enemigos” (Jer 46,10)
“Vendrá la espada sobre Egipto….los de Etiopía, los de Put, de Lud, toda suerte de pueblos, las gentes de Cub y los hijos de los países aliados caerán con ellos a la espada” (Ez 30,4-5)
“Porque es para Yavé un día de venganza” (Is 34,8)
El Día de Yavé es contemplado como el final de los tiempos, el día en el que Yavé actuará como “Juez de la tierra” (Sal 94,2); “Alégrense los cielos, regocíjese la tierra...ante la presencia de Yavé que viene a juzgar a la tierra” (Sal 96,11.13)
De esta manera el Día de Yavé marcará la victotia definitiva de Dios sobre sus enemigos.

El perdón en el N.T.
Jesús perfecciona el AT: Tengo publicado un artículo titulado “Comentando el Padrenuestro”. Remito al lector a dos párrafos del mismo: Número 8.1 “Jesús perfecciona lo dicho en el AT” y número 9, “Como nosotros perdonamos”.
El Padre celestial no envió a Jesús como juez del mundo sino como salvador del mundo (Jn 3,17s; 12,47). Jesús revela que Dios es un Padre que se goza en perdonar.
Recordemos las parábolas de la “oveja perdida”, la “dracma perdida” y la maravillosa del “hijo pródigo” (Lc15). Jesús ejerce el poder de perdonar (Mc 2,5s)
Perdonar siempre: Un día Pedro preguntó a Jesús: “Señor, ¿cuántas veces he de perdonar a mi hermano si peca contra mí? ¿Hasta siete veces? Dícele Jesús: No digo yo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete” (lo que equivale a indefinidamente), (Mt 18,22).
Si tu hermano peca contra tí, corrígele, y si se arreepiente, perdónale. Si siete veces al día peca contra tí y siete veces se vuelve a tí diciéndote: Me arrepiento, le perdonarás”(Lc 17,3-4)
Primero, perdonar; después, orar: “Cuando os pongáis en pie para orar, si tenéis alguna cosa contra alguien, perdonadle primero, para que vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone a vosotros vuestros pecados. Porque si vosotros no perdonais, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas” (Mc 11,25-26).
San Pablo insiste en la misma idea:”Sed bondadosos y misericordiosos unos con otros, perdonándoos, como Dios os ha perdonado en Cristo” (Ef 4,31-32)

El perdón como valor religioso: Todas las "religiones universales" recomiendan:
a) Solicitar el perdón divino de los pecados.
b) Pedir perdón por las ofensas a los demás.
c) Perdonar a los demás.
El Judaísmo: Celebra el Yom Kippur, también conocido como Día del Perdón, el día más sagrado del año judío. Se inicia como todas las fiestas judías la tarde del día anterior. Se observa un ayuno riguroso, se dedica a la plegaria y al arrepentimiento por las faltas cometidas durante el año, esperando el perdón de Dios, que ha de perdonar a todos quienes se arrepienten sinceramente.
El Islam: Llama a Alá, El Clemente, El misericordioso (al-Rahman al Rahim). En su libro sagrado, el Corán, se recomienda muy frecuentemente “implorad el perdón de Alá, el Misericordioso” (2:199); “y os arrepintáis” (11.3); “quien obre mal o cometa iniquidad y luego pida perdón a Al-lah, encontrará que Al-lah es absolvedor y misericordioso” (4,110); “sabed que Al-lah recompensará al que sepa perdonar” 42:43).
En la llamada “Noche del Perdón” (Laylat al Barh) que se celebra el décimo día del octavo mes, pasan la noche en oración y se perdonan los pecados mutuamente.
El Budismo concibe el perdón como práctica para prevenir los pensamientos que pueden alterar el bienestar mental. Los sentimientos de odio, rencor o deseo de venganza dejan efectos duraderos en el karma. No hay razón para buscar venganza, puesto que el agresor es, realmente, el más desafortunado.
Ante el resentimiento, la meditación budista se centra en la liberación del sufrimiento y el engaño. El Budismo enfatiza los conceptos de metta (amabilidad), karuna (compasión),
mudita (gozo compasivo) y upekkha (ecuanimidad), como medios para evitar el resentimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario