Mi familia

25 marzo 2020

AP4.5.- VALORES PERSONALES: PERTENENCIA Y RESPONSABILIDAD

  PERTENENCIA: Es la satisfacción de una persona por sentirse integrante de un grupo. Es un tipo de amor y respeto, cuidado y servicio, hacia aquello que reconocemos importante para nuestra identidad y arraigo.
La pertenencia está relacionada con la identidad (¿quién soy? ¿de dónde vengo?) y con la autoestima (me siento orgulloso de quién soy y de dónde vengo), con la seguridad y la aceptación de sí mismo.
La pertenencia supone el desarrollo por el individuo de una actitud consciente respecto a otras personas, a las que considera sus pares, en las que se ve reflejado por identificarse con sus valores, creencias o costumbres.
La identificación con los valores de una familia o de un grupo es la que genera la pertenencia.

La familia da identidad al darnos los apellidos que nos conectan con las raíces familiares, con la historia de nuestros padres, abuelos y antepasados, con los lugares donde vivieron y los trabajos que desempeñaron.
La pertenencia hace que, entre los miembros de la familia o del grupo, puedan surgir la generosidad, la empatía y la reciprocidad.
La familia gana cuando todos y cada uno de sus miembros se sienten “en su casa”. Padres, hijos y abuelos contribuyen al proyecto común, nadie es anulado.
Sentirse “de casa” es asumir todos las alegrías y las penas de cada uno; es asumir que, incluso las peleas, no serán motivo de separación sino de futura reconciliación.

La frase: Sentido de pertenencia significa amar el sitio en el que vivimos y nos realizamos”.

RESPONSABILIDAD:
¿Qué es la responsabilidad?
Entre las diversas acepciones tomamos la de
"valor que permite a las personas reconocer y asumir las consecuencias de sus actos".
El ser humano tiene libertad de elección en cada uno de sus actos: hacer o no hacer; hacerlo bien o hacerlo mal. Todo acto libre tiene consecuencias; ser responsable es asumir esas consecuencias. Así entendida, la responsabilidad es el complemento necesario de la libertad.

Aprendizaje de la responsabilidad: La responsabilidad se enseña desde la infancia. Tanto en la familia como en el colegio, se busca educar en valores. Una de las frases que todos los niños y adolescentes (ellos y ellas) han escuchado es “tienes que ser responsable”.
En cada etapa de su vida,  ellos y  ellas deben aprender los valores e incorporarlos a su pesonalidad.

Beneficios de ser responsables
A) El primer beneficio que obtiene cada adolescente y adulto es poder definir la dirección de su propia vida, los objetivos y metas a conseguir y el camino a emplear.
B) El que es responsable adquiere, día a día, mayor confianza en sí mismo y en su toma de decisiones.
C) El que es responsable tiene mayor facilidad para la práctica de los valores, sean éstos personales, familiares, cívicos o religiosos.
D) El que es responsable se gana la confianza de los padres, educadores amigos y conocidos. A todos nos gusta y nos da seguridad rodearnos de personas responsables.

Responsabilidad y culpabilidad: Son dos cosas muy distintas. Con frecuencia nos sentirnos responsables de algo y, al mismo tiempo, sentimos que “no es culpa nuestra”. Sólo somos responsables de las decisiones, resultados o situaciones que podemos controlar. Si, pudiendo controlarlas, no lo hacemos, es natural que nos sintamos culpables.
La misma regla hay que aplicar cuando se trata de culpabilizar a otra persona. Antes hay que preguntarse si obró de forma intencionada o no, si hizo todo lo que pudo o no para cumplir con su responsabilidad.

Frase para meditar:Cuando un hombre señala a otro con el dedo debe recordar que cuatro de sus dedos le apuntan a él”.

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